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  • MJ Therapy

Concepto de pareja (II)

Actualizado: 20 de mar de 2018

En el artículo anterior, acabábamos diciendo que después de los cambios socioculturales acontecidos, las personas actualmente eran más libres de poder elegir y desarrollarse en una relación de pareja. Como consecuencia, la tendencia sociocultural característica es la de tener en cuenta la individualidad, y por lo tanto, prima el respeto a la persona. Si años atrás, la unidad regulada con derechos y deberes era el matrimonio/familia, y sus miembros adoptaban los roles establecidos y regulados socioculturalmente; en la actualidad, es la persona la que de manera voluntaria establece uniones en las que priman el respeto a los derechos como persona y a la configuración de obligaciones mutuas y consensuadas. El respeto y el consenso se posicionan como fundamentales en una relación de pareja, por eso, cuando los perdemos de vista nuestra relación puede empezar a tambalear.


Si hiciéramos una definición de pareja en la actualidad, podríamos decir que

“Una pareja está formada libremente por dos personas que se complementan aprovechando sus diferencias y compatibilidades, respetando el espacio individual de cada uno y formando un proyecto de vida común”


Expresiones como alma gemela, media naranja o fusión de sus miembros no tienen su razón de ser si consideramos que en una relación de pareja, el amor va acompañado de la aceptación de las diferencias y el establecimiento de consenso. Si el amor une y ayuda a mantener juntos a los miembros de una pareja, el proyecto de vida común caracterizado por el consenso y el respeto, que es de gran valor para sus vidas, aporta refuerzo y mantiene los lazos de unión. En una pareja, cada miembro aporta su personalidad, sus creencias, sus motivaciones, sus expectativas de vida… , pudiendo coincidir o no con las de su compañero/a. A través de nuevas experiencias y nuevos aprendizajes, el proyecto común iniciado por la pareja se va readaptando para mantener la unión, dando paso a que la relación madure. Para ello, será necesario un sistema de organización apropiado con un objetivo u objetivos comunes que den sentido a la pareja en sus propias vidas en el momento presente y que se caracterice por los valores expresados anteriormente.


Bajo esta visión, podríamos plantearnos qué está pasando en nuestra relación para que en un momento determinado nuestro proyecto común pierda su razón de ser y se oriente hacia objetivos individuales (divergencia). La Terapia de Pareja nos puede ayudar a llevar a cabo este proceso. Ponerse manos a la obra es un paso fundamental para establecer soluciones.


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